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17 Ene 2024

Cámara de llamadas

“¿Quieres estar en esa carrera? Pues será más importante y determinante lo que hayas hecho entre el 1 de octubre y el 15 de junio que lo que suceda en la cámara de llamadas

Durante la emisión del pasado Mundial de Atletismo de Göteborg, el espectador pudo observar con más detalle de lo habitual cierto protocolola cámara de llamadas. No hace falta que lo hayas visto, yo te cuento lo que sucede desde que finaliza tu calentamiento en una zona de la instalación habilitada al efecto hasta que comienza tu prueba; en esta ocasión incluso calentaban en otra instalación alejada (pudimos ver que los trasladaban en una especie cochecitos de golf grandes). Pues bien: desplazamiento, entrada en la cámara de llamadas, identificación, confirmación de participación; revisión de atuendo, dorsal y calzado homologado; medición de clavos, tapado de publicidad no autorizada en ropa y objetos, colocación de pegatinas laterales con nº de calle asignada, espera en sillas numeradas y bien cerquita de tus rivales (momento clave*), colocación en fila para salida a pista, espera a indicaciones del juez que te acompaña a la línea de salida, últimos preparativos (colocación personalizada de los tacos de salida y ensayos finales), llamada del juez de salidas (“en pie detrás de los tacos”), presentación por megafonía de todos los competidores, silencio entre el público, voz de “a sus puestos” y… el resto ya es conocido.

Todo esto puede durar hasta una hora y pone muy a prueba la preparación psicológica de los competidores; aunque este protocolo supone bastante ansiedad (a veces acrecentada por algún contratiempo) detengámonos en ese *momento clave antes nombrado: todos “encerrados” en un espacio delimitado (a veces muy pequeño) donde se sugiere que esperes sentado…y viendo en una pantalla las otras series: empieza la sal y pimienta porque el S.N. se pone “simpático”; dicen que hay carreras que se ganan o pierden en la cámara de llamadas, y hay mucho de cierto en esto, aunque parezca que todo el mundo está a lo suyo: sentados, ultimando sus tapes, recolocando sus prendas en la forma correcta, haciendo gestos técnicos en 1m e intentando mantener los efectos óptimos del calentamiento, meditando o visualizando, bromeando, temblando, abofeteándose (a sí mismos), pidiendo ir al baño por enésima vez, mostrando ostentosamente sus vendajes para engañar al resto, gritando para motivarse, etc., etc.…; en definitiva, un surtido de conductas que tienen mucho de ritual, de anclaje prefijado, de evocación de una secuencia ya entrenada que me conducirá al éxito ya visualizado; ¿tienen nervios? Sí, claro, muchísimos, pero casi todos los intentan mantener en el punto óptimo de fight or flight porque los tienen entrenados y porque saben que pueden ganar

Llegados a este punto, en el que espero haberte puesto de los nervios a ti también, conviene recordar que esta descripción de un momento por el que hay que pasar no es más que un requisito previo y menor antes de la demostración FINAL de la culminación de un proceso de entrenamiento de meses, de años.

Te habrás dado cuenta de que hay cierto parecido con ese momento previo a la oposición: planificar desplazamiento (e incluso hotel), calcular tiempos, esperar, decidir qué hacer, esperar, decidir con quién hablar, esperar, decidir de qué hablar, esperar, presentación, esperar, pasar lista, identificarse, ser dirigido al aula correspondiente, pasar el control de aparatos electrónicos, esperar el sorteo de los temas, esperar tu turno de defensa, hacer ejercicios de vocalización antes de exponer, etc, etc, etc…

Pues bien, antes de que preguntes #porQuéMePonesEnModoAtaqueDePánicoSiParaNuestraCámaraDeLlamadasQuedanMuchosMeses, quiero revelarte y regalarte con suficiente antelación un decálogo:

10 Consejos Definitivos Para No Ponerte Nervioso El “día D”:

  1. No empieces a entrenar aún.
  2. Empieza mañana.
  3. Mejor aún, espera a ver los primeros vídeos de ingleses en el #BalconingFest2024.
  4. No practiques, no ensayes.
  5. Abandona tras el primer fracaso.
  6. No hagas lo que toca porque crees que, si no es perfecto, mejor no hacerlo.
  7. Victimízate y justifica tu inacción echando la culpa a tus circunstancias.
  8. Evita la incomodidad de tener que esforzarte.
  9. Que se expongan otros, mientras tú te lo piensas.
  10. En definitiva, no hagas nada….

 …y risas garantizadas (y de las buenas) en la cámara de llamadas, viendo a toda esa panda de frikis subirse por las paredes y comerse las uñas. Y lo que sea, será. Pues te voy a contar cómo suele ser “lo que sea, será”:

  • Un 15% de los matriculados ni se presentan (Homo Invisibilis)
  • Un 30% de los que se presentan dejan el examen en blanco (Homo Signature)
  • Un 70% de los que escriben algo han preparado sólo algunos temas (Homo Ludens Bingo)
  • El otro 30% de los que escriben algo son los pringados que van a tener que correr la gran final y van a tener que comerse el marrón de la cámara de llamadas…(Homo Sapiens Sophoí)

Este artículo va dedicado a aquellos que ya se están preparando duramente; en verano nos contarán cómo fue eso de los nervios buenos; algunos ganarán, otros nos dirán que perdieron alguna centésima aquí o allá por pequeños errores o por detalles que no estaban bajo su control, pero todos coincidirán en que, gracias a su tenacidad se subieron al buggy golf que les llevó a la cámara de llamadas de la gran final…

Mientras tanto, te mando muchos bicos e apertas para el camino…

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