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18 Ago 2021

Currículos Lomloe en tu oposición

Currículo LOMLOE: El enfoque promueve el cambio. Alcanzar el centro de gravedad permanente.

Pregunta de inicio: ¿Quieres hablar de currículos LOMLOE en tu oposición?

Respuesta: habla de Perfil de salida, competencias específicas, saberes básicos, situaciones de aprendizaje, descriptores de competencia, evaluación compartida…

Pero sobre todo, ¡argumenta!

Parto de la base que todavía es pronto y me baso en borradores, pero el enfoque se va aclarando. El currículo ha cambiado, y no es simple postureo o interés político (sería una análisis demasiado simple, cómodo y probablemente interesado) es un cambio en el foco.

La evolución en los saberes pedagógicos ha guiado la evolución de nuestros currículos en las sucesivas leyes, más allá del debate sobre financiaciones públicas o privadas o enfoques sobre religión y/o ética.

Los cambios son reales y se producen al igual que en la rehabilitación de un edificio valioso, se mantiene lo que sirve y se añade lo nuevo. Evolucionamos según la manera de entender el aprendizaje (Teorías del aprendizaje).

Primero las Conductas.

El viaje empieza desde el conductismo que marcaba un enfoque educativo estímulo/respuesta: buscaba la educación de conductas mediante objetivos operativos (repetición).

Después los Comportamientos.

Avanzamos e incorporamos los comportamientos (conductas + procesamiento mental) gracias al cognitivismo que ponía el foco en ese procesamiento mental que permitió ir de la simple repetición hacia la adaptación.

Llegaron las Capacidades

El siguiente paso fue promovido por el constructivismo, que iniciaba el traslado del protagonismo al alumno que puede construir y crear, dando paso a la potencialidad del alumno: la capacidad de continuar un proceso iniciado progresando con autonomía.

Alcanzamos las Competencias.

La capacidad era un concepto estático, hablaba de potencial, pero había que mostrar aplicación. Aparecen las competencias: el enfoque de la transversalidad de aprendizajes útiles para la vida.

Este ha sido el recorrido, y parecía que el actual currículo tenía la respuesta sin embargo este búsqueda de una educación competencial, aunque pretendida se ha demostrado inabarcable por la ingente cantidad de contenidos estándares e indicadores de evaluación, por la dificultad para integrar transversalmente competencias no secuenciadas y por la complejidad de integrar áreas y materias.

En este currículo innovación y calidad educativa parecía saltarse algo clave: solo de manera conjunta se puede evaluar la competencia y solo competencias secuenciadas lo permiten.

Ese es el verdadero cambio, un currículo que permita a las competencias tomar el protagonismo estructural que hasta ahora estaba solo sobre el papel, pasar de una simple declaración de intenciones a la realidad.

Capacidad (potencialidad) y competencia (aplicación de la capacidad) han de permitir integrar saberes para generar acción en un entorno de incertidumbre constante.

Con el proyecto de currículo LOMLOE, parece que ahora el objetivo, más que llegar a un lugar concreto, es tener un perfil de salida”.

Parece que cada etapa educativa tendrá un “perfil de salida” constituido por competencias clave a las que todas las áreas habrán de contribuir.

El currículo LOMLOE busca operativizar eso y lograr que ese enfoque competencial sea mucho más que una declaración de intenciones.

Este perfil de salida incorpora competencias secuenciadas (al menos por etapas) y permitirá hacerlas operativas mediante unos descriptores concretos.

Este perfil sirve para el diseño de unas “competencias específicas del área” que habrán de alcanzarse con unos saberes básicos (organizados en bloques) que antes se denominaban contenidos.

¿Cómo lograr estos saberes básicos? Nos propone situaciones de aprendizaje (protagonizadas por el alumno mediante metodologías activas) y nos propone no solo evaluación continua y formativa, sino que será también compartida por todo el equipo docente, pues el foco pasa de esa evaluación del área (competencias específicas) hacia una evaluación de competencias clave

Claro que tendremos criterios de evaluación asociados a las competencias específicas de cada área, pero serán las evaluaciones de la competencias claves las que permitan guiar y decidir sobre promoción.

Cada claustro podrá diseñar un protocolo real que ejemplifico con una propuesta propia:

protocolo eval compet

Cada centro habrá de revisar (de manera real y sin “postureo”) la conexión de sus objetivos propios, los anclajes de su proyecto educativo a la realidad social de su contexto.

Además, habrá de rediseñar su propia organización, pues dar respuesta a un currículo que integre proyectos, áreas y materias difícilmente se podrá desarrollar en un marco de asignaturas entendidas como compartimentos estancos.

Y por supuesto, habrá de revisar su modelo de evaluación, en especial los protocolos que permitan una evaluación real competencial compartida.

Buscar la manera de hacer realidad una educación competencial es el centro de gravedad permanente en estos tiempos de cambio constante.

“Busco un centro de gravedad permanente, que no varíe lo que ahora pienso de las cosas, de la gente”

F.Battiato

 

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