Salvador Madrazo González
Preparador
LocalidadCANTABRIA
Especialista EnFILOSOFÍA

Biografía

Licenciado en Filosofía por la Universidad de Salamanca (2005), su camino hasta la docencia de esta especialidad en la Educación Pública, que comenzó en el 2008, se vio entorpecido por los efectos de la recesión económica que se inició ese mismo año.
No esperó la vuelta a tiempos mejores de brazos cruzados y así, compaginando el estudio de idiomas, otra de sus pasiones, con la realización de dos máster (uno en Filosofía en el 2011 y otro en Mediación y Resolución de Conflictos en el 2019) y una tesina doctoral en Filosofía (2013), se ganó la vida como mecánico de bicicletas. Una vez probada la investigación académica se dio cuenta de que la docencia le planteaba más retos intelectuales, y también más variados por lo que, desde entonces, ha centrado sus esfuerzos en convertirse en el mejor profesor que sus capacidades le permitan.
Después de presentarse a cuatro procesos selectivos (2008, 2010, 2018 y 2021), todos aprobados, fue en el último de ellos (2021) cuando, tras una decisiva renovación pedagógica, motivada por el deseo de salir del ejercicio de una docencia que consideraba en exceso academicista y tediosa para todos, obtuvo la nota más alta que otorgó el Tribunal que le calificaba las pruebas. Actualmente, su enfoque de la planificación docente recurre al empleo de metodologías activas, el trabajo cooperativo y el ABJ, líneas sobre las que ha creado materiales propios e impartido ponencias dentro de seminarios en los que ha participado.
Con sólo tres años de experiencia docente y, siendo aún profesor interino, fue galardonado con el primer premio en los XXXIII Premios Francisco Giner de los Ríos a la Mejora de la Calidad Educativa (2018) por su participación en el proyecto titulado “Experimentar para comprender: la vivencia personal como motor del pensamiento”. No pudo asistir a la Ceremonia de entrega de los Premios, que se convocó de manera un tanto repentina, por haberse comprometido previamente a participar en una actividad extraescolar de varias jornadas que incluía ese día, pero el Diploma que lo acredita como ganador es el único de los títulos que posee que luce en una pared de su casa.
Entusiasta desde niño de la práctica del ciclismo, aprovecha los periodos vacacionales que la profesión permite para descubrir, a golpe de pedal, paisajes y paisanajes nuevos; tiempo éste que emplea también, mientras las ruedas se deslizan, para ir “dándole vuelta” a ideas sobre cómo mejorar su trabajo en el aula. Así son las cosas para alguien que tiene como profesión una de sus pasiones.