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20 Mar 2024

Sistemas Complejos (I)

¿Trabajas en educación (o aspiras a ello) y te da la sensación de que NUNCA tienes el control de tu profesión (o el de tu preparación para ella)? Si tu respuesta es sí, te voy a explicar no sólo por qué es así, sino por qué sólo puede ser así. Empezaré mi exposición con una pregunta:

¿En qué se parece un aula a una familia, la organización socio-económica de una ciudad, el clima, el cuerpo humano, o a una bolsa de valores? En que son sistemas complejos (en adelante, SC) ¿Y qué es un SC? Atiende: el más sofisticado ingenio mecánico que exista hoy en día “sólo” es un sistema complicado: el conocimiento de sus partes y de las relaciones entre ellas nos permiten asegurar que no va a aparecer información adicional que nos impida predecir resultados. Sin embargo, los SC van mucho más allá: haciendo buena la concepción holística de que “el todo es más que la suma de las partes”, las relaciones entre éstas generan información adicional (no visible al analizar las partes) y muestran comportamientos y propiedades no esperables; y, sorpresa, esto seguirá sucediendo, aunque eliminemos elementos o restrinjamos grados de libertad.

En cualquiera de los ejemplos anteriores, explica por qué se equivocan tanto los economistas, los inversores parecen jugadores de azar, es tan difícil “afinar” en las predicciones meteorológicas o en los diagnósticos médicos y, finalmente, por qué parece que cada grupo escolar te exige montar el puzle de la programación de aula casi desde cero (e incluso tener que ir cambiándolo durante todo el curso); lo que te puede llevar a preguntar, y con razón, y pese a la enorme complejidad de cualquier sistema “aula”, cómo puede haber gobernantes tan ingenuos como para pensar que los problemas de nuestro sistema educativo estatal se solucionan simplemente “jugando” primero ellos al Scrabble con las leyes educativas y después nosotros al Meccano con los currículos: los problemas que presentan los SC nunca responden satisfactoriamente con soluciones simples; por ejemplo, la “penúltima ocurrencia” es la de los refuerzos extraescolares: se propone como solución a las altas tasas de fracaso escolar de nuestro Sistema Educativo (uno de los de más horas lectivas) aumentar la cantidad de carga académica del alumnado: ¿que el error no funciona?¡¡¡dediquemos más horas al error!!! Delirante…

Por lo tanto, y ya adelantándote que no hay recetas ni fórmulas mágicas, lo que sí hay es la posibilidad (y necesidad) de explorar, analizar, evaluar y dominar profundamente tanto las “partes” de ese sistema, como sus relaciones e interacciones, de tal forma que tus diseños/propuestas/programaciones funcionen “razonablemente” en un aula real (o al menos tenga una apariencia coherente en el aula simulada de tu oposición) aun sabiendo que esos sistemas son complejos precisamente porque lo que los identifica son su dependencia del camino, sus conexiones, interdependencia, diversidad, adaptación…por no hablar de la Teoría del caos (y no estoy hablando de ese “grupito difícil”) ya que hay elementos que se escapan de nuestro conocimiento y posible análisis e intervención. De esta forma, ante la aparición de una necesidad o problema, un comportamiento intuitivo (pero erróneo) bastante frecuente (y no sólo en el SC “aula”) es el de analizar con razonamientos lineales y, en consecuencia, proponer soluciones simples; un abordaje más adecuado sería el del pensamiento circular en el que se contemple que:

  • Los SC se retroalimentan, dándose fenómenos de bucles de retroalimentación en los que cada acción provoca un cambio en el resto de los elementos y, al mismo tiempo, influye en decisiones futuras; esto también hace que, a lo largo del tiempo, el SC cambie su comportamiento en función del contexto y acciones de otros actores (p.e.: interacciones entre el alumnado).
  • Los SC no son determinísticos: hay elementos emergentes ante los que ignoramos cómo se comportará el SC; y aún peor: hay eventos ante los que ni sospechamos ni entendemos cómo afectarán al SC (p.e.: llegada de un nuevo compañero).
  •  Acciones dentro del SC impactan sobre otros actores relacionados o no con nuestro SC (p.e.: criterios de agrupamiento para una tarea determinada).

Si piensas que lo que he intentado es preocuparte, te equivocas; es más, pretendo todo lo contrario: evitar ansiedades estériles, frustraciones innecesarias y entrar en negligente parálisis mirando para las orejas del perro cuando tienes que besarle en el culo. Pero aquí sí que llega lo que debe ocuparte durante la preparación de las oposiciones y el ejercicio de esta profesión: a mayor y mejor conocimiento, control, gestión y evaluación de estas propiedades y de “las partes” y sus posibles interacciones (características de todas y cada una de las criaturas y las relaciones entre ellas, sus capacidades, sus intereses, tu rol y estilo, la potencia y pertinencia de tus didácticas y procesos de evaluación implementados -tanto de todos los elementos y acciones, como del proceso en sí- y varias decenas de variables más), mayor certidumbre (que no total) mostrará tu propuesta, y mejores resultados ofrecerá lo que llevas a cabo; lo que no quitará que, no pocas veces, en el mundo real, nos sorprendan ciertos fenómenos emergentes que, de no aparecer como lo que son, le quitaría la gracia, la emoción y la belleza a esta profesión.

(Continuará: mientras tanto, bicos e apertas)

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