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8 May 2024

Sistemas Complejos (II)

El aleteo de la mariposa: que no te engañen.

En 2010, una ola de calor provocó temperaturas de 44º en Rusia, sequías, incendios y la pérdida del 70% de las cosechas; esto afectó a las exportaciones, al precio del cereal, y golpeó de forma dramática a terceros países que dependían demasiado de ese grano para alimentarse, como Egipto, donde las cosas ya estaban calientes: empezaron las revueltas, los conflictos traspasaron las fronteras y se sucedieron caídas de gobiernos como fichas de dominó; el final de la historia (que ya forma parte de la Historia Contemporánea) te sonará: una Primavera Árabe cuyas consecuencias aún son visibles. Para analizar estos acontecimientos aparentemente separados, y poder mostrarlos en la secuencia “aparentemente lineal” que te acabo de resumir, hubo que realizar durante 10 años complejísimas investigaciones circulares.

El Universo es un Sistema Complejo (SC); a medida que acercamos la lupa podemos establecer dónde queremos empezar a analizar las propiedades y comportamientos de un SC, límites que siempre van a ser ficticios, y por tanto permeables y dependientes de otros SC en los que estén incluidos o por los que se vean afectados. Aunque podamos concluir que ciertos comportamientos del SC “Clima” puedan afectar al SC “Economía Mundial” y éstos puedan afectar al aprendizaje y proyectos vitales de tu alumno/a o tu grupo-aula, por cuestiones de espacio de este artículo y de “tamaño de la lupa” estableceremos el punto de partida en el SC “Sistema Educativo Estatal”, con su serie de Subsistemas Complejos SC “Sistema Educativo Autonómico”, SC “Centro Educativo”, SC “Grupo-Aula” (diferente cada vez que cambia de docente en el mismo día) y SC “Alumno/a” (diferentes todos/as ellos/as y en continua evolución/cambio). Antes de que te empiece a sonar a Niveles de Concreción Curricular, y aunque vayamos a terminar “por ahí cerca”, ya te adelanto que no vamos a ir por ahí; vamos a coger un desvío: todos y cada uno de esos Sistemas y subsistemas educativos están condicionados y viéndose alterados por otros SC: por ejemplo, por el SC “Organización Social”, el SC “Políticas Económicas”, o el SC “Políticas Sociales”; cualquier cambio en cualquiera de los SC que puedan intervenir en nuestros SC, puede provocar ciertos eventos impredecibles; pues bien: hagamos ahora una pregunta muy concreta: ¿puede una Ley Educativa provocar por sí sola mejoras en el aprendizaje -sin ningún otro cambio en materia de, entre otras, políticas económicas, sociales, laborales, organizativas, ecológicas, y de formación eficiente del profesorado -? Respóndete tú, es fácil. ¿No te atreves? Te lo digo yo: NO, NUNCA.

Nada de todo lo que he explicado, hasta que entramos en tu aula, está bajo tu control; por tanto, muchos elementos que influyen a tu aula tampoco: ya te adelanté en el anterior artículo que tu aula es un SC; en él, los problemas son complejos, los análisis son muy complejos y las aproximaciones a algo parecido a soluciones son de una complejidad extrema. Esto explica tanto docente eficiente y enfadado por tanto gobernante, alegre e ingenuo, derogando y aprobando compulsivamente leyes educativas, desarrollando engendros curriculares que paralizan al profesorado, deformando simplonamente y barnizando de purpurina métodos didácticos, colapsando con papeles los tiempos y las energías, coaccionando con el aprendizaje de áreas y materias en una lengua extranjera, o cebando a los centros con más y más ordenadores sobredimensionados en una suerte de delirante “¡¡¡eureka, hemos encontrado una solución sencilla a un problema complejo!!!”

Parafraseando al Premio Nobel de Física Richard Feynman (“si crees que entiendes la mecánica cuántica, es que no entiendes la mecánica cuántica”), si crees que entiendes el asunto educativo, significa que no lo entiendes.

Es inevitable encontrar un paralelismo con la maquinaria bélica de EEUU: al ser preguntados por qué no ganan desde 1945 casi ninguna de las guerras en las que se involucran, responden cínicamente “¿quién dijo que queremos ganarlas?”; a veces me imagino reprochando a los de arriba tanto despliegue de artificios presuntamente educativos y preguntándoles por qué persisten en ocurrencias fallidas mientras el aprendizaje de nuestros jóvenes sigue empeorando, y la única respuesta que encajaría por su parte sería “¿y a ti quien te dijo que pretendemos mejorar su aprendizaje?” Que no te engañen.

(Continuará: mientras tanto, bicos e apertas)

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